martes, 26 de julio de 2011

No procuréis aconsejar al Señor




Aconsejar al Señor quiere decir no hacer caso de sus consejos, y sustituirlos por ideas propias o de los hombres.
Es una debilidad humana muy común, si no la dominamos no estaremos en comunión con el Espíritu Santo.
Cuando no nos esforzamos por saber cual es su consejo, tendemos a suplirlo con nuestra opinión.
En realidad no nos queda otra cosa por hacer si no nos tomamos la molestia de averiguar que quiere el Señor que hagamos.
(Elder G. Romney)


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada